Te invitamos a conocer a las siete Arquitectas de Cambio que el pasado 22 de agosto recibieron el Premio Mujer Impacta 2017. A través de su trabajo anónimo y desinteresado, ofrecen soluciones concretas a distintas problemáticas de nuestro país, inspirando a muchos a seguir su ejemplo de esfuerzo y entrega.

 

María Angélica Baragaño
72 años, Ñuñoa

Ser madre de un hijo ciego y con diversas discapacidades la motivó a formar junto a un grupo de personas la Corporación de Padres y Amigos del Limitado Visual, CORPALIV, que a través de la Escuela Jan Van Dijk ofrece gratuitamente oportunidades de educación y desarrollo a niños y jóvenes con retos múltiples.

 

Gladys “Popa” Ramírez
58 años, Cerro Navia

La enfermedad de una de sus hijas la incentivó a fundar Amigos de Jesús, institución que cuenta con varias casas abiertas para recibir, educar y dar espacios de recreación y rehabilitación a niños de escasos recursos con algún tipo de discapacidad.

 

Gracia Carvallo
44 años, Vitacura

Creó y es directora de la Fundación Ganémosle a la Calle, que imparte talleres deportivos y de esparcimiento a niños en riesgo social de comunas vulnerables. Su fin es darles oportunidades de desarrollo y recreación, que los mantengan alejados de peligros como la droga, el alcohol y la violencia.

 

Rosa Tamsec
66 años, Coquimbo

Emprendedora que después de levantar varias empresas junto a su marido en la Cuarta Región, vio la necesidad de ampliar las posibilidades de educación de sus trabajadores en Coquimbo, fundando dos colegios: uno de enseñanza media para adultos y otro para alumnos de prekinder a cuarto medio, ambos gratuitos.

 

Patricia Pupkin
73 años, Las Condes

Decidida a contribuir para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores en Chile, es presidenta de la Fundación AMANOZ, que brinda apoyo y acompañamiento a personas de la tercera edad a través de diversas actividades, talleres y visitas domiciliarias a quienes lo requieran.

 

Maite Zubía
38 años, Vitacura

Para dignificar a través del trabajo a hombres en situación de calle acogidos en la Hospedería del Hogar de Cristo, decidió crear la Fundación Expreso. Así les da la oportunidad de aprender y ejercer un oficio, elaborando tablas de cocina con maderas recicladas, por las que obtienen una remuneración.

 

Sandra Corrales
38 años, La Cisterna

Conocer la realidad que viven los niños enfermos terminales en los hospitales de nuestro país, movilizó a esta atleta de alto rendimiento a impulsar la Fundación Deportistas por un Sueño. Su objetivo es apoyar, acompañar y ayudar a estos pacientes infantiles y sus familias en el difícil proceso que enfrentan.