Valientes, esforzadas y generosas, trabajan a diario para cambiar la realidad adversa de miles de personas en nuestro país. De manera anónima y sin buscar retribución, solucionan problemáticas sociales, se involucran con los que sufren, dan esperanza e inspiran a otros a seguir su ejemplo. Ellas son las ganadoras del Premio Mujer Impacta 2018, reconocimiento que recibieron en una emotiva ceremonia el pasado 29 de agosto. De izquierda a derecha: Andrea Henríquez, Hermana Nelly León, Catalina Cabrera, Elena Rada, Marcela Zubieta, Constanza del Río y Paulina Soto.

 

Andrea Henríquez
Presidenta Fundación Volando en V
“Tengo 21 años, soy estudiante de ciencia política y creé una organización para promover la convivencia escolar positiva. El bullying en los colegios es un tema que tenemos que afrontar como sociedad, porque el maltrato entre niños puede formar víctimas destrozadas para siempre, agresores acostumbrados a dinámicas dañinas y espectadores que no se atreven a actuar. Nuestra manera de abordarlo es innovadora, sencilla y al alcance de todos, ya que motiva a los estudiantes a ser ellos mismos los gestores del cambio”.

 

Catalina Cabrera
Instructora de defensa personal
“En Arica, hago clases gratuitas de artes marciales (karate-do) a mujeres que han sido víctimas de violencia de género. Muchos podrían pensar que esto genera más agresión, pero se trata de una disciplina que ayuda al desarrollo y fortalecimiento de la personalidad. Mi intención es empoderar a quienes han sufrido maltrato, que puedan mejorar la convivencia familiar y, sobre todo, que logren sacar a la guerrera que llevan dentro, para recuperar su autoestima y salir adelante con más seguridad y fuerza interior”.

 

Constanza del Río
Fundadora ONG Nos Buscamos
“Hace 4 años comencé esta labor para reunir a madres o padres con sus hijos biológicos, que fueron dados en adopción de manera ilegal. Tenemos más de tres mil casos y estimamos que son más de 50 mil en Chile. Queremos lograr el abrazo del reencuentro, que quienes lo deseen puedan conocer a sus familias de sangre. Lamentablemente, en nuestro país no existe otra organización, a nivel estatal o privado, que haga algo parecido y son demasiadas las personas que intentan localizarse”.

 

Elena Rada
Presidenta Fundación Humanitaria Cavirata
“Mi padre creó, con mucho sacrificio, esta iniciativa de la que me hice cargo cuando él falleció. Es una labor increíble a favor de personas de la tercera edad que están en situación de riesgo en Punta Arenas. Aquí ellos encuentran un hogar, su casa, y es una satisfacción muy grande poder darles todo lo que les hace falta para llevar una vida digna y que de otro modo no podrían tener. Debo agradecer a mi familia, a mis hijos, a nuestros socios y a toda la gente que colabora para que esta obra pueda continuar”.

 

Hermana Nelly León
Presidenta Fundación Mujer Levántate
“Soy religiosa del Buen Pastor, capellana del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, presidenta y fundadora de esta organización que creé hace 10 años junto a un sacerdote, el Padre Alfonso Baeza. Es un proyecto precioso, porque estamos llamados y desafiados a dignificar a las mujeres privadas de libertad, otorgándoles herramientas para que puedan ponerse de pie y reinsertarse en la sociedad y en el trabajo. Cuando una mujer se recupera, hay una familia que se restablece y un entorno que mejora”.

 

Marcela Zubieta
Creadora Fundación Nuestros Hijos
“Trabajo arduamente para que los niños con cáncer en nuestro país puedan acceder a las mismas oportunidades de mejorarse y de tener una buena calidad de vida, independiente de su origen y de sus recursos económicos. Soy madre de tres hijos vivos, pediatra, y a lo largo de los 30 años en que he estado ligada a la oncología infantil, he visto cómo la realidad de estos pequeños y de sus familias ha cambiado radicalmente. Ha sido un camino de dolores y penas, pero también de grandes satisfacciones”.

 

Paulina Soto
Gestora de la iniciativa Me Pongo en tu Lugar
“Me desempeño como secretaria en un estudio de abogados, pero mi actividad principal y aquella que me da mayor satisfacción es la de preparar y repartir platos de comida casera a personas que viven en situación de calle en mi comuna, Quilicura. A través de esta iniciativa, me preocupo y me ocupo de aquellos que están más abandonados, a quienes la mayoría de la gente prefiere no ver”.