Aunque estudió periodismo porque quería trabajar en medios, hoy a sus 36 años, esta entusiasta y alegre mujer es la líder de WoomUp, una plataforma que permite unir a mujeres en empresas.

¿Por qué llegaste a esa carrera?

Estudié periodismo ya que me gustaba leer y porque cuando yo era chica, mi abuelo leía siempre El Mercurio y quise trabajar ahí. Encontraba apasionante comunicar y cuando me tocó cubrir educación, me empezaron a dar ganas de estar en ese mundo y salí de los medios para irme a la Municipalidad de Paine, luego al Ministerio de Educación y después pasé al MIDEPLAN. Ese cambio fue súper interesante porque tuve que aprender todo súper rápido.

“Desde que salí de la universidad tuve una época súper intensa, con mucho trabajo. Después de eso, yo ya tenía 30 y sentía que era el momento de irme a estudiar afuera. Ese era como un sueño. Antes me había ido de intercambio a Francia y desde que volví, me había quedado la idea de que quería regresar a estudiar en el extranjero. Así fue como postulé para hacer un magíster en Políticas Públicas en la Universidad de Columbia”.

“Cuando llegué a Estados Unidos me hice amiga de unas chilenas que se habían ido estudiar para allá y trabajamos juntas en un concurso de la Universidad. Lo que buscaban era que creáramos un proyecto que se hiciera cargo de un problema social. Las cinco nos juntamos en mi departamento y empezamos a conversar sobre los desafíos que nosotras teníamos y así llegamos a la problemática del “techo de cristal”. Eso es las dificultades que tienen las mujeres para llegar a altos cargos, en especial en Chile, y los pocos referentes femeninos en estos trabajos. La mujer no se visualiza”.

Y en ese sentido… ¿Tú tienes algún referente femenino?

Mis referentes en la vida son mi abuela y mi mamá. La primera porque se escapó desde Francia en la Segunda Guerra Mundial y después tuvo varios dramas. Pero al final siempre fue una mujer muy fuerte, alegre y trabajadora. Mi mamá también un poco por lo mismo… en mi vida siempre he tenido estas figuras medio  “matriarcales”. Y a nivel profesional me llegó mucho el libro de Sheryl Sandberg (N.R: Vayamos Adelante) porque me ayudó a darme cuenta de muchas cosas que uno hace inconscientemente y me mostró que había que tener empuje para llegar lejos y sacarse los miedos porque las mujeres tendemos a ser bien temerosas.

¿Qué pasó después con el proyecto que armaste con tus amigas en Columbia?

Nos fue pésimo (risas), porque no teníamos prototipo ni nada. Pero la temática me quedó dando vueltas y lo llevé a un curso de último semestre. Ahí con otras compañeras armamos un proyecto que empezó a tomar más forma.

¿Al regresar a Chile seguiste con tu idea del proyecto?

En realidad antes de volver me fui a Francia seis meses porque conocí a mi pololo. Pero una vez que llegué a Santiago, me quedaban unos ahorros y eso me ayudó porque pude quedarme sin sueldo un tiempo y desarrollar el proyecto. Se unió mi socia la Gracia Bulnes y postulamos a muchos CORFO hasta que nos ganamos uno y pudimos desarrollar la plataforma web.

“Lo que hacemos ahora es que las mujeres se inscriben, llenan sus intereses y nosotros las conectamos con otras mujeres para que se conozcan y formen alianzas. Estar dentro de la plataforma es un servicio completamente gratuito. El sistema nos da alertas para ver si los vínculos que crearon las mujeres son efectivos. La idea es que no entren solo emprendedoras: tenemos espacio para 13 industrias distintas. Las empresas con las que trabajamos nos piden que le hagamos networking cerrado para su empresa, cosa de que se conozcan todas las mujeres que trabajan allí adentro. Y además tenemos nueve tipos de mentorías que ellas pueden tomar para que logren mejorar su desarrollo de carrera”.

Respecto a tus ahorros, ¿te preocupaba quedarte sin recursos y que el proyecto se perdiera?

Estuve bastante tiempo sin sueldo y eso me daba mucho miedo y estrés. Y me ofrecieron pegas, pero a mí de guata no me hacía sentido trabajar y dedicarle mis ratos libres a WoomUp. Yo sabía que me tenía que meter con todo.

¿Cómo manejas tus tiempos?

En la época del diario y los ministerios, apenas tenía tiempo. Trabajaba muchísimo. Con WoomUp al principio también trabajé bastante, pero una vez que empezamos a conseguir financiamiento ya me pude relajar un poco más y ahora tengo un horario más normal: salgo harto con mis amigas y me gusta tener tiempo para mí.

¿Qué cualidades crees que te han ayudado a llegar donde estás?

“Yo tengo muy claro las cualidades que poseo porque soy super vasca por los dos lados (risas) así que soy muy, muy, muy obstinada. Es lo que me ha llevado a estar aquí. Por ejemplo al magister postulé varias veces antes de quedar hasta que lo logré. Entonces… no me rindo fácil, aunque sé que hay cosas difíciles, soy bien de tirar para adelante”.