Ganadoras 2017

Patricia Pupkin


Patricia lo tenía todo.
Según los datos de la última encuesta Casen, el 17,5% de los chilenos supera los 60 años.
Patricia podría no haber hecho absolutamente nada por ellos.
Pero lo hizo…
Y esta es su historia.

(Suena una música similar a las de las cortinas de películas de los años 20)

Locutora: Aquí comienza “Los años dorados” en Agricultura. Un espacio para disfrutar y compartir en forma entretenida los temas que interesan a los adultos mayores activos, vigentes y optimistas. Ahora con ustedes, nuestra anfitriona Patricia Pupkin.

Patricia: ¡Muy buenas noches!

La voz de Patricia suena muy animosa y elegante de lunes a viernes en la noche. Y es que ella realmente es la representación de una anfitriona perfecta: llega a todo puntal, siempre sonriente y con su pelo arreglado. Pero, aunque no se ve, Patricia lleva en sus hombros una gran responsabilidad: la Fundación Amanoz.

Todo comenzó cuando ella cumplió los 30 años y decidió estudiar Orientación Familiar luego de haber educado a sus tres hijos. Se había casado a los 17 años, porque su pololo de aquel entonces, Juan Carlos Kantor, tenía decidido emigrar a Alemania. Ella le dijo que no lo esperaría si el decidía irse solo, por lo que se casaron y partieron a Frankfurt, en donde vivieron dos años.

Fue en ese paso por el Instituto donde descubrió que sentía unas profundas ganas por ayudar a los mayores de edad, en especial aquellos que se encontraban más solos. “Trabajo hace años con las personas mayores, porque no se les dice abuelitos ni adultos mayores”, cuenta Patricia.

Se especializó en el tema “Aprendiendo a envejecer”, y en el año 2000 cumplió su sueño cuando con el apoyo de su marido creó la Fundación Amanoz, cuya misión es mejorar la calidad de vida emocional y afectiva de las personas de la tercera edad.

En los inicios, Patricia reunió a un grupo de voluntarias para que juntas fueran todas las semanas a realizar talleres de desarrollo personal y afectivo a una residencia de adultos mayores. El proyecto creció de tal forma que hoy tienen una red de 120 personas que van a distintas residencias de adultos a dictar charlas y talleres.

En el 2014, su marido perdió la vida en un trágico accidente en el lago Villarrica. Ese año Patricia decidió honrar la memoria de quien la había ayudado a crear su proyecto y renombró la Fundación AMANOZ Juan Carlos Kantor.  

La voz de Patricia suena llena de vida, porque siempre fue una mujer rebosante de vitalidad. Además de cuidar de sus tres hijos y regalonear a sus 11 nietos, fue consejera de la municipalidad de Vitacura, miembro de las comunidades de organizaciones solidarias y es amante del teatro y el cine. Pero ella decidió que no podía ignorar la realidad en la que viven las personas de la tercera edad que no tienen recursos. Ella no sólo soñó con cambiar su mundo. Ella lo está haciendo.

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