Ganadoras 2016

Paulina Arellano

Consciente de que el proyecto que regula la interrupción del embarazo en tres causales en nuestro país no resuelve el problema de fondo, creó una agrupación que, además de dar acompañamiento y asistencia profesional durante la gestación, apoya a las mujeres después del parto con ropa, pañales y las ayudan a reinsertarse en el mundo laboral. Por esta razón fue reconocida con el Premio Mujer Impacta 2016.

“Cada aborto que se realiza es una señal de que como sociedad estamos llegando tarde…” El año 2014, Paulina escuchaba el discurso del 21 de mayo cuando estas palabras llamaron su atención. Como parte de la sociedad, no quería seguir llegando tarde ni quedarse de brazos cruzados, mientras se gestaba un proyecto de ley con el que no estaba de acuerdo. Pero sabía que no era suficiente con manifestarse en contra, tenía que hacer algo más… algo por esas mujeres que están sufriendo, que tienen miedo, que a veces están solas y necesitan una mano. Y con la pasión y el compromiso que la caracterizan, decidió formar la agrupación Amigos del Maule por la Vida junto a un grupo de 50 personas. “No comenzó como un proyecto planificado, nos transformamos en red de apoyo de la Fundación Chile Unido en esta región y fuimos respondiendo a las necesidades que iban surgiendo”.

Actualmente esta iniciativa cuenta con alrededor de mil voluntarios y cuatro unidades: acompañamiento, solidaridad, educación y comunicaciones. A las voluntarias se les asigna un caso según el perfil de cada mujer. “Están disponibles para acompañarlas a las ecografías, conversar cuando lo necesiten, conocer a las guaguas al nacer y entregarles un ajuar: ropa, pañales y juguetes. También las apoyamos después del parto, les damos herramientas para que emprendan con algún negocio o bien les ayudamos a buscar trabajo”.

¿Qué es lo primero que hacen cuando les llega una mujer?
Seleccionamos a la voluntaria, realizamos los contactos con el ginecólogo que la atenderá y con la sicóloga, en caso de esté muy angustiada. Cuando las mujeres llegan decididas a abortar, están muy solas y dominadas por el miedo. Por eso es clave que se desahoguen. ¿Qué decisión libre se puede tomar si estás aterrorizada? La idea es que sea cual sea la decisión que tomen acerca de su embarazo, no lo hagan presionadas por sus circunstancias. Es entendible que vean el aborto como única salida cuando están asustadas y ahí es donde actuamos para acompañarlas. Queremos ofrecerles algo mejor, algo que no las dañe.

La primera vez que recibió a una mujer, Paulina tenía miedo de entrometerse en su vida, pero finalmente tuvo buena acogida y gracias a las capacitaciones que recibieron de Chile Unido, las 33 mujeres que han apoyado, desecharon la idea de abortar. De ellas, tres han optado por la adopción y tres sufrieron abortos espontáneos. “Hay algunas que llegan súper agresivas, pero si logras sacar esa coraza, te encuentras con la verdadera mujer detrás. Lo clave es saber qué es lo que sienten, qué les está pasando”.

¿Y qué opinas de los casos que son más extremos, de niñas de 11 años, por ejemplo?
Son situaciones muy dolorosas. La violación es un acto de violencia extrema contra la mujer, pero el aborto también lo es y no la va a ayudar a superar ese trauma. En cambio, sí tengo confianza en el acompañamiento y asistencia sicológica durante el embarazo. Y siempre existe la adopción como solución real, efectiva y no dañina. En lo personal, el año pasado conocí a una mujer maravillosa que hace 40 años se practicó un aborto, lloraba abrazada de mí como si el tiempo no hubiese transcurrido… son ellas mismas las que no se perdonan.

¿Cómo crees que se manejado el debate sobre el aborto en Chile?
Sí, sumamente violento, se recurre además a muchas descalificaciones y no se va al fondo. Muchos opinan también sin siquiera haber leído el proyecto. ¿Sabe la ciudadanía por ejemplo que en las causales 1 y 2 no hay límite de edad gestacional para abortar y que podría realizarse incluso durante el trabajo de parto? ¿Saben que las cárceles no están llenas de mujeres acusadas por abortar? Existe un informe de Gendarmería de Chile, del año 2014, en el que se señala que ninguna mujer se encuentra recluida por el delito de aborto. En el caso del riesgo vital de la madre, tampoco se condice con la realidad de nuestro país, que tiene la segunda tasa de mortalidad materna más baja de América, mejor que la de EEUU que es un país desarrollado y con ley de aborto.

Muchas personas piensan que la regulación va a disminuir los abortos clandestinos…
Yo creo que jamás van a dejar de ocurrir abortos clandestinos, porque es una realidad y hay mujeres que no quieren que nadie se entere. La mujer que se queda embarazada de un hombre que no es su marido, es muy probable que se practique un aborto clandestino.

¿Han participado en la discusión del proyecto de ley?
Nos invitaron a exponer a una jornada temática ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados junto a otras nueve organizaciones. El diputado Juan Luis Castro, presidente de la comisión, nos dio la bienvenida, nos dijo que iban a escuchar a toda la sociedad civil porque éste era un tema relevante, pero estuvo presente unos minutos y se retiró. Cuando nosotros expusimos, quedaban sólo cuatro diputados: Karol Cariola, Marcela Hernando, Claudia Nogueira y Jorge Rathgeb. Entonces cuando nos dicen “los vamos a escuchar a todos”, no es verdad. En la Comisión de Salud del Senado, ocurrió lo mismo. Muchas organizaciones no pudimos exponer nuestros planteamientos.

EL RELOJ DE PAULINA

Paulina es abogada, nacida y criada en Santiago, pero cuando se casó a los 36 años se trasladó a San Javier, donde su marido administraba un campo. Viviendo entre los cerros comenzó a sentirse sola y triste, especialmente porque ya llevaba un buen tiempo intentando tener hijos, sin resultado. “Tenía en la cabeza un reloj de arena constante y me imaginaba que cada grano que caía era una posibilidad menos de ser mamá, que se me acababa el tiempo porque la vida biológica de la mujer es súper corta”. Luego de dos tratamientos fallidos, comenzó a pensar en la adopción, que antes tenía completamente desechada. “Nunca quedé embarazada y eso me sirvió para cerrar capítulos, porque de lo contrario no hubiera perdido la esperanza”.

Dos años y medio después, Paulina recibió en sus brazos a su hijo Tomás. Hoy él tiene tres años y mientras ella cuenta su historia, él se mantiene cerca, juega a su lado y la abraza. Es el regalón de la mamá.

¿Cómo fue ese primer contacto con Tomás?
Dudo que haya una emoción más fuerte, ni siquiera en los partos biológicos. Sonó el teléfono y la asistente social me dijo: “Llegó el día, son los papás de un niño precioso que los espera mañana para conocerlos”. Sentía susto, alegría, pena, nervios, todos los sentimientos mezclados. Cuando llegamos al lugar, apareció este gordo trastornante y me enamoré de él.

¿Qué opinas del proceso de adopción en nuestro país?
El proceso en Chile tiene a mi juicio algunas falencias. Desde el 2013 existe un proyecto que modifica la Ley de Adopción, pero todavía está en el Congreso. Me da rabia y mucha pena porque, mientras tanto, hay niños que viven sin familia y cada día que pasa aumenta el daño que alguien va a tener que reparar después.

Amigos del Maule por la Vida lleva dos años trabajando voluntariamente por mejorar la vida de mujeres cuyas circunstancias las han llevado a pensar en el aborto como una solución. Paulina ha comprobado que una buena red de apoyo puede hacer la diferencia y por eso espera que, en otras regiones del país, más personas se unan a esta causa. Por mientras, continúa disfrutando su vida de mamá y se encuentra en proceso para adoptar a un segundo hijo. ¿Su gran sueño? Formar un hogar donde puedan acoger a todas las mujeres que merecen vivir su embarazo tranquilas.

Las mujeres que estén pasando por un momento difícil durante su embarazo pueden llamar al 800572800

IMPACTO DEL APOYO EN CIFRAS

Desde hace 17 años, la Fundación Chile Unido utiliza la misma metodología de asistencia que adoptó Amigos del Maule por la Vida y éstas son las cifras de los casos que han recibido.

  • 85% de las mujeres que son acogidas y acompañadas, continúan con su embarazo.
  • Hay más de 4.750 niños nacidos gracias al apoyo que recibieron sus madres durante el embarazo.
  • 96% de las mujeres acogidas cuyo embarazo ha sido producto de una violación, no abortó; de ellas, un 17% optó por la adopción y el 72% se quedó con sus hijos.
  • Del total de madres acogidas durante el 2015, el 12,4% verbalizó el deseo de ceder en adopción, pero finalmente sólo el 3,14% lo hizo.

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