Inspiradas en un sueño, una meta o la superación de una dificultad, estas mujeres están generando cambios positivos. Son las finalistas del Premio Mujer Impacta 2018, reconocimiento que distinguirá a siete ganadoras el próximo 29 de agosto.

Alejandra Orrego

Con una gran sensibilidad social, ofrece alojamiento y alimentación a personas en situación de calle, ayudándolos a reinsertarse laboralmente. “Trabajo en un banco, pero esta es mi pasión: gente que nadie ve y los tratamos como familia”.

Andrea Henríquez

Sufrió bullying escolar y ahora promueve la convivencia positiva entre los estudiantes. “Logré liberarme de todas las secuelas negativas para compartir una historia con final feliz, generando un cambio en muchos niños que han vivido situaciones de maltrato”.

Catalina Cabrera

Trabajadora social y primera mujer guardia de seguridad de Arica, ofrece clases de karate-do a mujeres víctimas de violencia doméstica, para fortalecer su autoestima. “Quiero que crezcan sin miedos, que puedan renacer espiritualmente. La defensa personal es indispensable para el desarrollo del ser humano”.

Cecilia Marré

Siendo veterinaria, se interesó en el entrenamiento de perros de asistencia. Hoy los entrega de forma gratuita a personas con discapacidad y ofrece programas de apoyo de terapia y de asistencia judicial, siendo pionera en nuestro país. “Me inspira la relación entre las personas y estos perros que hacen olvidar el dolor y las limitaciones”.

Claudia García

La difícil situación de los inmigrantes la motivó a recolectar bicicletas donadas, repararlas y entregarlas sin costo a trabajadores extranjeros que recorren grandes distancias día a día. “Qué bien se siente cuando les das tu apoyo, aunque sea algo tan simple”.

Constanza del Río

Al enterarse que había sido adoptada y de manera irregular, comenzó una ardua búsqueda de sus orígenes y al descubrir que muchas personas vivían una situación similar, se dedicó a propiciar el encuentro entre padres e hijos biológicos que anhelan conocerse. “Trabajamos duro para encaminar estos abrazos”.

Daniela Retamales

Ingeniera civil industrial, desarrolló su veta social elaborando y donando prótesis 3D personalizadas a pacientes con discapacidad, mejorando su calidad de vida con apoyo médico, rehabilitación y seguimiento a largo plazo. “Las personas mejoran su autoestima, su confianza y su inclusión social”.

Elena Rada

Continuando una labor iniciada por sus padres en 1925, a sus 90 años dirige en Punta Arenas una fundación que provee casa, alimentación y bienestar a adultos mayores en situación de abandono. “Les damos un hogar digno y toda la atención necesaria para que puedan vivir independientes y cómodos los últimos años de su vida”.

Hermana Nelly León

Capellana de Gendarmería en un Centro Penitenciario Femenino, reinserta social y laboralmente a las reclusas, acogiéndolas y dándoles herramientas a fin de favorecer su reincorporación a la sociedad. “Confío en lo que hago y creo que una vida sí se puede cambiar”.

Marcela Zubieta

Al perder a una hija a causa del cáncer, creó una fundación que ofrece servicios de calidad a niños oncológicos y sus familias en hospitales públicos del país: apoyo médico, social, escuelas hospitalarias y casa de acogida. “Es un camino que nos ha dado grandes satisfacciones a todos los involucrados”.

María Paz Herrera

Un incendio vivido de cerca la llevó a convertirse en bombero y después a integrar el grupo de rescate Topos Chile. Esta joven educadora de párvulos arriesga su vida para salvar la de otros tras desastres como terremotos o aluviones. “Esto tiene un lado negativo, el peligro, pero también uno muy lindo: cuando la gente te agradece”.

Olga Díaz

En los ‘80, acogió en La Pintana a menores víctimas de abandono, maltrato y desnutrición. Hoy también atiende a familias en situación de pobreza, ofreciéndoles talleres formativos y recreativos para que acompañen positivamente a sus hijos en su proceso de desarrollo.

Paulina Soto

Llegó desde Cauquenes a Santiago como asesora de hogar. Impresionada por la situación de la gente de calle, se unió a un grupo que les preparaba comida. Actualmente trabaja como secretaria y en su tiempo libre, gracias a donaciones, cocina y reparte platos calientes cada semana a quienes lo necesitan.

Sonia Castro

Mamá de una hija con parálisis cerebral, inició un blog para compartir su experiencia, el que luego se transformó en una gran red de apoyo y capacitación para familiares de niños, jóvenes y adultos con discapacidad. “Cada mensaje de agradecimiento que recibo, me llena el corazón… siento que todo lo hecho ha valido la pena”.

Sylvia Riquelme

Es directora de un colegio y actual presidenta de la Red Internacional de Aulas Hospitalarias. A nombre de una hija fallecida, creó una institución que provee educación de calidad a niños hospitalizados por largo tiempo para que no pierdan su año escolar. “En medio de mi pena, me involucré en la realidad de estos pequeños”.