Andrea Zondek

Fundación TACAL

Premio Mujer Impacta 2014

Su motor es la frustración. Al contrario de lo que les pasa a muchos, este sentimiento la moviliza y la impulsa a buscar soluciones, sobre todo si el detonante tiene que ver con personas a su alrededor que de alguna u otra manera están siendo rechazadas o excluidas por su entorno. Así fue como empezó a capacitar y a ayudar a personas que tenían algún tipo de discapacidad para que fueran incluidos en el mercado laboral.

Decidió dedicarse a eso cuando haciéndole seguimiento a los pacientes que atendía en un hospital público y ya habían sido dados de alta, se dio cuenta de que muchos de ellos estaban sumidos en una fuerte depresión porque no tenían oportunidades de incorporarse a un empleo. En ese tiempo, Andrea estaba recién titulada y trabajaba en un centro asistencial. Al ver las necesidades de sus pacientes, decidió cambiar su enfoque laboral para apoyarlos.

En 1985 comenzó capacitando a 5 jóvenes con el aporte inicial de Caritas Chile. Hoy son una gran fundación que ha sumado el apoyo de muchas empresas. Tacal permite que las personas con discapacidad, en especial las que están en situación de exclusión o pobreza, se capaciten gratuitamente para el trabajo, para después ubicarlos en algún empleo de acuerdo a sus competencias. Tienen el orgullo de haber atendido y formado a cerca de 6.000 personas, de las cuales más de 2.200 hoy cuentan con un empleo estable gracias al trabajo de formación y posteriormente de intermediación laboral. “Me interesa responder el para qué los ponemos de pie. Si rehabilitas y no cierras el ciclo, no sirve, porque ellos necesitan trabajar.”

Como explica Andrea, las cosas han ido fluyendo sin buscarlas demasiado. Durante el gobierno de Ricardo Lagos, a raíz de que él conoció la fundación en su candidatura, fue directora del Fondo Nacional de la Discapacidad (FONADIS). Desde ahí buscó contribuir al conocimiento de la discapacidad y de la problemática existente para la población afectada. Como ella dice, se inició el proceso de cambiar la mirada del discapacitado desde la caridad, a la perspectiva de los derechos de las personas. Además, realizaron el único estudio nacional sobre la discapacidad que se ha hecho en Chile con el que pudieron tener cifras objetivas de esta realidad en el país.

Hoy, nuevamente como directora de Tacal, explica que derribar los prejuicios ha sido una gran tarea porque están muy arraigados en la sociedad. Ha sido un trabajo uno a uno y abordando con mucho rigor la formación e intermediación para el trabajo. Para cada persona que necesitan colocar, visitan muchas empresas hasta que logran encontrar el empleo adecuado para cada una. Cuenta Andrea que es interesante ver que cuando esto ocurre, la disponibilidad es total y los logros son muy buenos y duraderos en el tiempo. “Me gusta ver cómo las personas con discapacidad, muchas veces extremadamente pobres, pueden aprender, desarrollarse y transformarse en los actores principales de su familia. Es un tremendo gozo ver a las personas logrando lo que jamás pensaron podrían lograr.”

Como Mujer Impacta 2014, Andrea nos invita a ser agentes de cambio en la sociedad, en donde se respete y valore a todos por igual y no por las cualidades que cada uno tenga. Romper con los prejuicios y facilitar la promoción de los demás, sobre todo la de aquellos que tienen más dificultades, es el desafío que nos queda por delante.