Gracia Carvallo

Fundación Ganémosle a la calle

Premio Mujer Impacta 2017

En Chile existen 142 comunas con un alto índice de vulnerabilidad en infancia y adolescencia, según el informe realizado por el “Observatorio Niñez y Adolescencia” el 18% de los niños de nuestro país viven en pobreza. Gracia Carvallo al conocer esta realidad, decidió no quedarse de brazos cruzados y ser parte del cambio.

Ella escogió convertir la pena en acción. Gracia recuerda con claridad ese suceso que marcó su vida en el 2009; estaba embarazada de su tercer hijo, en medio de un partido de polo entre amigos y su hermano tuvo un accidente mortal. Para ella esto fue devastador. Federico era un hombre muy deportista, alegre y preocupado por los demás, siempre había realizado muchas obras sociales, de varias de las cuales la familia se enteró luego de su partida. 

En medio del duelo, Gracia decidió ayudar a los niños vulnerables a salir de esa condición a través del deporte. Luego de hablar con toda su familia y con el apoyo de su marido, crearon la Fundación Ganémosle a la Calle, que en un principio se llamó “Federico Carvallo” en honor a su hermano. 

En el 2011 partieron a las canchas del colegio San Lorenzo en Recoleta, en donde ella había trabajado como orientadora; allí impartieron talleres de tenis, fútbol y básquetbol a niños y jóvenes del sector. Desde ese momento no pararon, ni siquiera en época de vacaciones porque, para Gracia, la idea es que los niños no tengan una excusa para estar en la calle y poder meterse en problemas. 

Con el tiempo ella se dio cuenta de que muchas municipalidades tenían espacios para hacer ejercicio, pero estaban en muy mal estado. Por eso pidió reunión con varios alcaldes y propuso que les prestarán las canchas para realizar sus talleres y además encargarse de la mantención. Ella recuerda que en una municipalidad le dieron cinco opciones y ella eligió la que pertenecía al peor barrio. “No se lo creían, porque las otras estaban en mucho mejor estado. Pero al final nosotros queremos ir donde los niños más lo necesiten”, relata.

Todos los profesores con los que trabajan tienen un sueldo, porque quieren que sean profesionales y no solo voluntarios los que estén en contacto con los jóvenes. Pero además les ofrecen tratamiento psicológico porque algunas veces se han visto enfrentados a grandes problemáticas con los menores.

Hoy la fundación llega a más de 500 niños en cuatro centros deportivos ubicados en las comunas de Recoleta, Lo Barnechea y Estación Central, en barrios muy vulnerables de cada una de ellas. 

Para motivar a los niños, participan en algunos campeonatos y los equipos que forman tienen un nombre especial: “Los Federicos”. También cuentan con un programa especial para jóvenes con proyección, donde les ofrecen asesorías nutricionales y mejoras en su programa de ejercicios, para que luego puedan acceder a ser parte de equipos profesionales.

Para Gracia uno de sus grandes apoyos ha sido su marido, quien además de participar en la creación de la Fundación ahora es uno de los directores. Sus tres hijos la acompañan algunas veces a las ceremonias y talleres que realizan. Pero también hay una persona muy especial involucrada en Ganémosle a la calle: una de las hijas de Federico, que a su corta edad se emociona cuando ve el trabajo de “la fundación del papá”.

Gracia asegura que no ha sido fácil pero sí muy gratificante, ella recuerda que un día una madre se le acercó para contarle que había perdido a su hijo mayor y que el segundo tenía problemas judiciales. Ella suponía que sus tres hijos menores habrían continuado el camino de los grandes, si es que no se hubiesen encontrado con la fundación. 

“Con el objetivo de buscar cambiar la vida de tantos niños vulnerables de nuestro país que pasan demasiadas horas en las calles donde tienen atracciones como la droga, el alcohol y la delincuencia. Nuestro desafío es dar oportunidades.” Expresa Gracia, que a su vez se siente motivada cada día más a seguir movilizándose y trabajando para erradicar el riesgo social y las drogas, para así ganarle a la calle.