Rossana Cortés

 la creadora de eco-adoquines hechos con relaves mineros como materia prima 

Premio Región Mujer Impacta Atacama 2019

Gracias a esta iniciativa y su ferviente preocupación por ofrecer espacios públicos óptimos para los niños de su entorno, fue reconocida con el Premio Región Mujer Impacta Atacama 2019

Su interés por mejorar su localidad es genuino: mirar cómo los niños crecían en medio de dunas contaminantes como parte de su zona de juegos; ser testigo en primera fila de cómo madres perdían oportunidades de trabajo –y hasta la posibilidad de criar a sus hijos­- y escuchar a personas que por tener antecedentes penales -o no haber terminado la educación media- tampoco podían acceder a una oportunidad laboral, fue el empuje necesario para idear una iniciativa que solucionara todos estos problemas que además vivió en carne propia.

Rossana tiene 46 años. Es una mujer de mirada profunda y altura superior al promedio. Es imponente pero no intimida. Las vicisitudes que ha sorteado a lo largo de su vida no amilanan sus ganas de ayudar al otro convirtiendo su entorno en un lugar cálido, y sobre todo sano para los niños que crecen en su comunidad.

 “Yo me separé y me quedé con mis cinco hijos. No tenía trabajo, ni posibilidades de conseguirlo. No tenía cómo darles de comer. Así que tuve que entregárselos al papá y a mi suegra para que se hicieran cargo de ellos, y hasta hoy me pesa haberlos dejado porque siento que, aunque estuve siempre pendiente de ellos, los abandoné”, dice entre lágrimas.

A lo largo del tiempo, logró conseguir trabajo y empezó a salir adelante. Con su nueva pareja comenzó a idear la posibilidad de hacer algo por su entorno. Un legado no solo para la comuna de Tierra Amarilla, sino para que sus hijos estuvieran orgullosos. Una oportunidad, además, para dar trabajo a quienes por distintas circunstancias no tenían la forma de acceder a uno.

Así, la idea llegó mientras se desempeñaba como secretaria de un sindicato. Un grupo de empresarios chinos arribaron a la localidad con la idea de implementar una minera. “Ellos nos contaron que nunca dejaban residuos contaminantes porque aprovechaban todo y nos hablaron de los adoquines”, explica Rossana.

Ya había una manera para descontaminar, poco a poco, la localidad de Algarrobo y, junto a Gonzalo Cisternas, su pareja, empezó a investigar. Postuló a varios fondos, ganó y con ese dinero logró emprender lo que le daría la posibilidad de fabricar eco-adoquines hechos con relaves mineros. “Todas las investigaciones fueron favorables. Los ladrillos no son contaminantes y tienen una vida útil de más de una década”, explica emocionada Rossana, aunque aún le queda un largo camino por recorrer.

Nuestros eco-adoquines hecho con relaves mineros han causado gran expectativa en las comunas mineras del país que conviven con estos desechos. De esa manera quieren replicar nuestro producto para crear distintos tipos de espacios públicos”, agrega nuestra ganadora.

Estos ladrillos ecológicos pueden utilizarse para construir plazas, caminerías y parques justo en esos sitios que hoy están ocupados por residuos contaminantes. Rossana es una esperanza y sus eco-adoquines una realidad para ofrecer oportunidades de trabajo a quienes han sido excluidos por infinidad de razones, y para brindar espacios óptimos para el desarrollo de una infancia feliz.