Janet Figueroa

BORDADORAS DE ALTO HOSPICIO

Premio Mujer Impacta 2014

Publicado Diciembre 14, 2019
Por Mujer Impacta

Janet Figueroa, nortina de tomo y lomo, aprendió de sus padres hacerle frente a la vida desde muy niña. Pero no de cualquier manera ni tampoco esperando que le cayeran del cielo, como el maná, las oportunidades. Más bien entendiendo que, en cada actividad que uno emprenda, se debe poner lo mejor de sí. Con amor, perseverancia y, esencialmente, con una honestidad intransable. No de otra forma, de hecho, ella ha abordado su propio trabajo artístico-artesanal, ya fuera en el tejido o colgando su obra, ya fuera ayudando a otra gente a salir adelante a pesar de las adversidades de su medio.

“Siempre he puesto lo anterior en práctica. Y supongo que gracias a ello logré exponer mis murales -el año 2012- en la Biblioteca de Alejandría en Egipto, sin dejar de lado por cierto la labor social que he podido realizar con distintos tipos de personas en las variadas zonas de Chile”.

Su primera experiencia en este sentido fue en Arica, donde trabajó en un proyecto de INACAP con personas con discapacidad: la idea era darles aquellas  oportunidades sociales y económicas a las cuales difícilmente podrían haber tenido acceso. Y una vez conseguido esto, Janet partió a Iquique movida por la curiosidad – y desde luego, por esa necesidad interna de ayudar a los demás-, sin sospechar que en Alto Hospicio descubriría un mundo completamente nuevo. Sumida en una miseria sin nombre, esta realidad la fue impulsando para movilizarse a todo dar. Y así, con el fin de concretar un proyecto de alfabetización para 108 mujeres, empezó haciendo encuestas puerta a puerta y pudo ver, con sus propios ojos, cómo vivía la mayor parte de esta gente.

Es ella misma, la propia Janet, quien habla tras esta dura y palpable experiencia. “Había casos de no creer, situaciones en que la realidad sobrepasaba con creces a la fantasía. No sólo en cuanto a inimaginados niveles de pobreza, sino también de hacinamiento y promiscuidad”. Y explayándose más allá del diagnóstico, Janet apunta a hechos que van más lejos en el tiempo que el solo presente: “Además, durante muchos años esta comuna ha debido luchar contra los prejuicios que saltan al solo nombre de Alto Hospicio. Y es que la cobertura periodística que obtuvo el caso del psicópata fue de tal magnitud, que ese hecho macabro aún estigmatiza a su gente. Lo mismo sucede con las tomas ilegales y con el índice conocido de ser la segunda comuna más pobre del Norte Grande. Por eso, uno de los desafíos más importantes que tiene Alto Hospicio es crear la necesidad de arraigo en el lugar, para lo cual deben instalarse aquí más servicios públicos y generar una economía relativamente autónoma que permita que la gente desarrolle normalmente su vida allí”.

Justamente entonces, tomando en cuenta esta realidad apabullante, se fueron armando en la zona varios proyectos de capacitación, así como emprendimientos diversos en distintas localidades de la región. De esta forma nació el grupo “Las Bordadoras de Alto Hospicio”, por el cual se han capacitado más de 400 mujeres de sectores vulnerables. Y como explica la creadora de estainiciativa, ”ellas aprendieron cómo sacar adelante un proyecto, postularlo a fondos públicos y manejar a la vez diversas técnicas artísticas. No sólo se han fortalecido ellas en su autoestima y confianza, sino que han contribuido a restaurar la identidad y el arraigo al lugar a través de murales bordados que narran el desarrollo de la comuna,  muestran sus paisajes y recuerdan episodios históricos”.

( Entre estos últimos bordados murales, está la Gesta de Santa María de Iquique – muy conocida entre nosotros por la versión musical de Luis Advis como Cantata y magistralmente interpretada por los Quilapallún-, donde murieron centenas o miles de obreros de la pampa salitrera). 

Janet Figueroa se declara, finalmente, muy feliz no sólo por su Fundación, sino además porque logró ser parte del proyecto Amtawi Alpaca, “una agrupación de profesionales de las artesanías, cuyo fin es posicionar sus productos”. Y cuenta que el 2011 viajó a Francia e Italia para difundir los trabajos de estas mujeres capacitadas por ella, buscando apoyo financiero para que puedan continuar trabajando: “ Mi gran foco era, es y será convertirme en un puente entre las mujeres que tienen pocas oportunidades y aquellas personas u organismos que quieren y pueden apoyarlas”.