La historia de Karen está profundamente marcada por el testimonio de su padre, quien fue alcohólico y drogodependiente antes de iniciar un proceso de rehabilitación que transformó completamente su vida. A partir de esa experiencia nació hace más de 25 años la misión de ayudar a personas en situación de calle y con consumo problemático de alcohol y drogas.
En 2020, tras el fallecimiento de su padre a causa del COVID-19, Karen vivió uno de los momentos más difíciles de su vida. En medio del duelo sintió el llamado a continuar el legado familiar y asumir la dirección de la Fundación Cristo de la Noche.
Junto a su esposo e hijos dejó su vida anterior y se trasladó a Puerto Montt sin redes de apoyo para comenzar nuevamente el trabajo social. Inicialmente salían desde su propia casa a recorrer las calles entregando alimentos a personas en situación de calle, invitándolas a iniciar voluntariamente un proceso de rehabilitación.
Consciente de que necesitaba mayores herramientas para servir mejor, congeló sus estudios de Trabajo Social y comenzó a formarse como Técnica en Rehabilitación de Personas.
En 2022 lograron abrir su primer albergue y, desde 2023, desarrollan un programa integral de rehabilitación residencial completamente gratuito, convencidos de que las personas no solo necesitan asistencia, sino oportunidades reales para reconstruir sus vidas.
Karen sostiene que la sociedad suele asumir que las personas en situación de calle no pueden rehabilitarse, cuando en realidad pocas instituciones trabajan ese proceso de manera integral. Su propósito es demostrar que toda persona merece una segunda oportunidad.
La historia de Karen está profundamente marcada por el testimonio de su padre, quien fue alcohólico y drogodependiente antes de iniciar un proceso de rehabilitación que transformó completamente su vida. A partir de esa experiencia nació hace más de 25 años la misión de ayudar a personas en situación de calle y con consumo problemático de alcohol y drogas.
En 2020, tras el fallecimiento de su padre a causa del COVID-19, Karen vivió uno de los momentos más difíciles de su vida. En medio del duelo sintió el llamado a continuar el legado familiar y asumir la dirección de la Fundación Cristo de la Noche.
Junto a su esposo e hijos dejó su vida anterior y se trasladó a Puerto Montt sin redes de apoyo para comenzar nuevamente el trabajo social. Inicialmente salían desde su propia casa a recorrer las calles entregando alimentos a personas en situación de calle, invitándolas a iniciar voluntariamente un proceso de rehabilitación.
Consciente de que necesitaba mayores herramientas para servir mejor, congeló sus estudios de Trabajo Social y comenzó a formarse como Técnica en Rehabilitación de Personas.
En 2022 lograron abrir su primer albergue y, desde 2023, desarrollan un programa integral de rehabilitación residencial completamente gratuito, convencidos de que las personas no solo necesitan asistencia, sino oportunidades reales para reconstruir sus vidas.
Karen sostiene que la sociedad suele asumir que las personas en situación de calle no pueden rehabilitarse, cuando en realidad pocas instituciones trabajan ese proceso de manera integral. Su propósito es demostrar que toda persona merece una segunda oportunidad.



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