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María de la Luz Larraín

ONG De Buena Fe

Premio Mujer Impacta 2016

Publicado Diciembre 15, 2019
Por Mujer Impacta

Me gané el Premio Mujer Impacta en el 2016 porque ayudo a mujeres para que logren sacar adelante su emprendimiento, las formo y les presto microcréditos. Ellas aprenden con entusiasmo, sacan adelante su iniciativa y son tan agradecidas, comprometidas y responsables que devuelven hasta el último peso.

La idea de hacer esto surgió en 1999, cuando fui a la IX región con un grupo de amigas. En ese viaje me di cuenta que los hermosos paisajes del sur contrastaban con la pobreza de su gente; vi casas con piso de tierra, personas con vidas muy difíciles, mujeres que debían viajar a otros lugares para encontrar trabajo, viéndose obligadas a dejar a sus hijos solos… esa realidad me conmovió y por eso decidí buscar en mi casa todo lo que no necesitaba y podía vender. Convencí, además, a sus amigas de hacer lo mismo y con la primera venta de ropa y artículos usados, dimos tres microcréditos a mujeres de la región de la Araucanía para emprender desde su propio hogar, compatibilizando su trabajo con la maternidad.

Mi motivación para hacer esto posible, ha sido ayudar a otras mujeres que vivían situaciones económicas difíciles, desde el mundo privado, sin política de por medio, aunque fuera a pocas personas, pero logrando el objetivo: no regalar el pescado sino enseñar a pescar. La idea es capacitar en un oficio o perfeccionarlo. Las mujeres son felices cuando se dan cuenta que pueden generar ingresos para sus familias, sienten orgullo y seguridad, les cambia la vida.

A medida que recorrí los pueblos, me di cuenta de que la habilidad de la mujer chilena se encuentra en las manualidades. La mayoría creció viendo cómo sus familiares tejían y aprendieron el oficio como parte de su cultura. Por eso encontré en esta realidad la oportunidad de impulsar la artesanía local y rescatar las tradiciones decidí crear una Organización no Gubernamental con la cual comenzamos a formalizar este tema. Recuerdo que una de nuestras beneficiadas fue Juana Paz Vásquez. El equipo de la ONG le pidió que desempolvara el telar de su abuela y mostrara lo que podía hacer. Con el tiempo fue puliendo su trabajo y hoy día es una de las tejedoras más destacadas e incluso capacita a otras mujeres interesadas en trabajar.

Existen también otros emprendimientos, como el de una joven que quiso poner su propia peluquería. Con los 50 mil pesos que le prestamos, compró los implementos básicos como tijeras y secador y le creamos una estrategia para atraer clientela. Comenzó cobrando 500 pesos por corte de pelo. La gente hacía fila y ella ganó mucha experiencia. Ha ido creciendo y ahora es una peluquera espectacular”. Como en todo emprendimiento, tuvo que aprender sobre el negocio, tomar decisiones de compra y saber sobre números. Una vez que se les abre esta puerta al mundo, es muy difícil que vuelvan atrás. Esa mujer no va a ser pobre nunca más, vivió y aprendió demasiado. Lo entretenido es que no sólo ganan lucas, sino que ganan también cultura, interés por aprender, curiosidad.

Actualmente en la ONG Debuenafe tenemos varios buzones repartidos por Santiago para recolectar las donaciones. Las cosas que se reciben, se clasifican y venden en nuestras tiendas de Los Cobres de Vitacura y Lo Barnechea. La plata se utiliza en capacitaciones, créditos para los insumos y en la compra de productos elaborados por las artesanas. Éstos se venden en “Cordillerana”, una tienda sin fines de lucro ubicada en el Pueblito de Los Domínicos, cuyo objetivo es ayudar a las mujeres en la comercialización de sus trabajos.

La idea es que cada mujer reciba un buen sueldo, lo que significa una gran una responsabilidad para nosotros, ponemos todo de nuestra parte. Durante el verano, cuando aumenta el turismo en sus zonas, ellas tienen que rebuscárselas y vender por sí solas para ir independizándose”.

A pesar de que el trabajo en la ONG no me deja mucho tiempo para dedicarme a otras cosas, trato de ingeniármelas para llevar a cabo las ideas que se me ocurren en paralelo y de esta manera continuar perfeccionando el modelo. Siempre pienso ‘qué fome llegar a cierta edad y decir pucha si hubiera hecho ésto o lo otro’. No quiero que me pase. Por eso trato de hacer lo que más puedo y con mayor razón si es por otros. No hay que quedarse con ninguna bala pasada, hay que atreverse y hacer todo lo bueno que uno alcance en esta vida.