Evanyely Zamorano

Fundación Summer

Premio Mujer Impacta 2020

Publicado Mayo 6, 2021
Por Mujer Impacta

El 22 de mayo de 2018, Evanyely recibió con su marido la noticia más terrible de sus vidas: su hija Katy, de 16 años, se suicidó tras haber sido víctima de un cruel acoso cibernético por miembros de su comunidad escolar.   

“Su decisión nos hizo darnos cuenta de una grave, silenciosa y muy cercana realidad, que inesperadamente y sin piedad nos miraba de frente y nos mostraba la vulnerabilidad de ella y muchos jóvenes más expuestos a ser dañados en forma irremediable por la agresión de otros”. 

El dolor de perderla los llevó a investigar todo lo que pudieron sobre acoso, ciberacoso y tasas de suicidio, notando que cada vez más jóvenes fallecían en Chile por la misma causa. Paralelamente, diversos expertos los instruyeron solidaria y voluntariamente sobre el suicidio, que cobra 1.800 vidas al año en el país. 

“Con todos estos antecedentes, nos preguntamos qué habría hecho Katy si la víctima hubiese sido una amiga suya, hasta que un día, encontramos una poderosa frase en uno de sus tantos cuadernos: ‘Me puedes disparar con tus palabras, cortar con tu mirada, matar con tu odio, pero, aún así, como el aire, me levantaré’. Lo sentimos como un mensaje directo y nuestras opciones se hicieron cada vez más claras”. 

En medio del duelo por perder a su hija, crearon la Fundación Summer en honor a su seudónimo como cantante, “Katy Summer”. El objetivo inicial fue sensibilizar a las comunidades escolares respecto del acoso y sus consecuencias, pero rápidamente su misión se fue ampliando hasta llegar a convertirse en una de las principales fundaciones chilenas de prevención del ciberacoso y el suicidio juvenil. 

“Hoy la fundación es una conexión entre lo que creemos que está pasando y el mundo real. Hacemos visible el problema, analizamos las consecuencias, asumimos nuestra vulnerabilidad y tomamos con fuerza nuestra responsabilidad. Nos enfocamos en la sensibilización, como padres que perdimos a nuestra hija debido a que no pudimos ver el fuerte acoso en redes sociales que ella estaba sufriendo. Durante 2019 dimos más de 200 charlas a distintas comunidades educativas a lo largo de Chile, impactando a más de 80.000 personas directamente”.

El pilar de sus acciones es influenciar en políticas públicas, mostrando este grave problema de salud mental que es transversal y explorar soluciones innovadoras, ya que consideran que toda estrategia debe ir acompañada de una cultura de colaboración.

“En marzo de 2019 lanzamos, con el apoyo de la agencia de publicidad La Familia y la productora Atómica, la campaña “Goodbye Ciberbullying” que incluía una canción inédita de Katy Summer que ella nunca había grabado. Lo logramos gracias a más de mil de sus archivos de audio, a la Inteligencia Artificial y al compositor Enzo Massardo, que logró dar a luz a “I don´t want to say goodbye”. La canción sonó en todo Latinoamérica como un himno contra el ciberacoso, logrando 250 millones de impresiones a lo largo del continente. La campaña publicitaria fue finalista en Cannes Lions, ganadora de cuatro premios ‘El Ojo de Iberoamérica’ y 16 premios de la ACHAP”.  

En paralelo, Evanyely atendía gratuitamente, junto a su marido y un equipo de voluntarios de la fundación, más de 300 casos de acoso escolar e ideación suicida, algunos de otros países de Latinoamérica. 

Además, ha participado activamente en discusiones parlamentarias en las comisiones de Educación de la Cámara y del Senado respecto del proyecto de ley que se trabajó con el entonces diputado Jaime Bellolio y que fue aprobado con unanimidad. Evanyely está convencida de que esta iniciativa traerá beneficios por tipificar el ciberacoso en la ley de violencia escolar y por co-responsabilizar a los establecimientos educacionales con respecto a la salud mental de sus estudiantes, previniendo victimizaciones.

“Creo profundamente que, trabajando con comunidades escolares, entidades públicas, privadas y otras organizaciones sociales, podremos prevenir el ciberacoso y el suicidio juvenil en Chile por medio de la sensibilización, la alfabetización y el desarrollo de herramientas concretas útiles para ese fin. No quiero que algún padre vuelva a pasar por la tragedia que nosotros vivimos”.