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Patricia Beltrán

Betania Acoge

Premio Mujer Impacta 2014

Publicado Diciembre 12, 2019
Por Mujer Impacta

Betania Acoge

Un abrazo fue el detonante para que, en 2010, aproximadamente, yo comenzara a pensar en cómo ayudar a las mujeres que ejercían la prostitución. Una chica me vio vestida con hábito, me pidió disculpas y luego me dijo que la abrazara. Sin preguntar, se lo di y ella me lo agradeció.

Entendí que ellas suelen sentirse muy cansadas… Todas son mamás y les atemoriza que sus hijos se enteren de lo que ellas hacen”.

Así que un año más tarde colgué los hábitos y decidí dedicar mi vida a sacar a estas mujeres de la prostitución. Creé Betania Acoge, un lugar que las recibe, las apoya con un grupo de profesionales y las reinserta en la sociedad con otro oficio. 

Pocas personas son capaces de dimensionar la extrema vulnerabilidad que sufre la mujer que ejerce la prostitución. Esta realidad tiende a disfrazarse con colores, poemas, risas y bohemia, que poco tienen que ver con el desconsuelo diario que ella enfrenta cuando al día siguiente ve su realidad y sus sueños deshechos.

Yo pude conocer de cerca este sufrimiento y decidí no quedarme al margen porque ellas me necesitaban y necesitaban un lugar acogedor donde pudieran experimentar la transformación para convertirse en esas mujeres que son hoy día. En la fundación hemos atendido a más de 60 mujeres en todos estos años y es muy gratificante ver cómo además de estudiar, aprender un oficio y salir a trabajar en un oficio nuevo, ellas cambian su forma de sonreír, su sonrisa, sus temas de conversación, su vida familiar, sus relaciones interpersonales, su manera de expresarse y la forma en que se valoran a sí mismas. Se han reinsertado más de 20 mujeres en trabajos formales. Todas han tenido la oportunidad de ser atendidas por médicos y dentistas. Muchas de ellas han podido obtener becas para estudios superiores y otras para comenzar emprendimientos. Sus hijos han podido acceder a terapias psicológicas.

Por todo esto, no me pesan los prejuicios que a veces me señalan y tampoco esperar fuera de los clubes nocturnos y en la medida que las mujeres van saliendo, invitarlas a una conversación. Cuando deciden ir a la fundación, generalmente llegan en un estado de angustia y dolor. Lo importante es que sólo se sientan acogidas, en ningún momento juzgadas.

A la vez siguiente, ya tienen una entrevista con la psicóloga para poder pensar en un plan de trabajo hacia a delante. En el camino la mirada se les torna más directa y más segura. De a poco se van queriendo más ellas mismas. Hasta la forma de vestirse va cambiando. Después de un tiempo de trabajo personal, en que además pueden ir participando en diferentes talleres, se va dando la posibilidad de un cambio real, con posibilidades de trabajo y capacitación en diferentes áreas.

Ganarme el Premio Mujer Impacta ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado porque me ha abierto muchas puertas, me ha ayudado a formarme y a formar a mis chicas. Ha sido un apoyo invaluable.