Ayúdanos a cambiar el mundo AQUÍ

Logo

Susana Navarro

Escuela presbiteriana El Salvador

Premio Mujer Impacta 2013

Publicado Diciembre 15, 2019
Por superadmin

Nací en una familia muy pobre. Mi niñez pasó en una casa de campamento que tenía piso de tierra y un baño común. Había mucha miseria, pero sin embargo tuve una gran bendición: mi mamá estaba siempre en casa, inculcándonos a mi hermano y a mí que debíamos estudiar. Mi papá, que era nochero, aprovechaba para traernos papeles de un banco para que pudiéramos hacer las tareas. Con mucho esfuerzo, apoyo de toda mi familia y mucha disciplina logré convertirme en profesora de Educación Básica, con especialidad en Ciencias y amo, por sobre todas las cosas, ser profesora.

Para cuando recibí el Premio Mujer Impacta en 2013 era directora de la Escuela Presbiteriana El Salvador, en San Gregorio, un establecimiento que logré fuera reconocida por el Mineduc como una de las 25 escuelas con menor acoso escolar dentro de 11.000 establecimientos educacionales del país. Y según el SIMCE 2012, están 20 puntos por sobre las escuelas del mismo grupo socioeconómico, y todo gracias al apoyo incondicional de mi familia y de mi equipo de trabajo (profesores y asistentes). Mi escuela fue la segunda con mejor promedio en la Región Metropolitana.

Me esforcé en lograr eso porque siento que el mayor desafío que tenemos nosotros los profesores es entregarles esperanzas a nuestros alumnos. Ellos deben sentir que la escuela es el lugar más lindo del mundo, para que logren amar la escuela, y sientan así los logros y avances que alcanzan, y en consecuencia sientan que son amados y reconocidos. Este es el espíritu que intento traspasar para combatir el ausentismo escolar, junto a los talleres de reforzamiento que implementamos y que duran hasta las 17:30 después de clases. Claro, además agradezco la subvención que se recibe del Estado, y que intento aprovechar al máximo para hacer de la escuela un lugar agradable, bien equipada y, ojalá también, inolvidable para los niños.

Mi preocupación está también en los profesores, que para mí son además un psicólogo, un pastor y un médico. Un profesor valorado, querido y premiado, logra todos los objetivos y más. Se convierte en un agente primario de valores. 

Premio tras premio, la Escuela El Salvador de San Gregorio sorprende. Su historia recién empezó a ser conocida en 2012; la gente llegaba porque de boca en boca comenzaron a conocer los resultados. En 2013, fuimos destacados en Nueva York como la Mejor Escuela del continente.

Fueron muchas las dificultades que tuve que enfrentar. Fue toda una conquista. Al comienzo tuve que tomar decisiones en cuanto a forma y fondo que fueron difíciles e incomprendidas, y que generaron resistencia entre profesores y apoderados. Pero de a poco, con resultados y mucha perseverancia lo fui logrando.

El Premio Mujer Impacta fue un aporte muy importante para que nuestro trabajo fuera visibilizado y la gente supiera que con ganas y trabajo en equipo todo se puede lograr.